10 de marzo de 2020

Sueltos

9.

La vida no tiene nada que ver
con el dios del inflar hasta que estalle,
con el dios del bolsillo siempre roto,
con el dios del crecer aunque no quepa.

Lo único que crece es la misma vida;
no, no viaja, madura quieta, se abre,
desde el brote va hacia la muerte y crece,
crece, crece. Nos sostiene y desborda.

La vida no tiene nada que ver
con esos ojos vueltos hacia el cielo,
con la falacia de la lente opaca,
con el ansia elevada a los altares.

La vida se quema para mostrarnos lo que hay
detrás de la desaparición de los empeños.