22 de noviembre de 2020

De ese árbol no tomes ningún fruto


Mira como transforma su tierra en una lámina

de sed en un paisaje quieto

en un combate entre hermanos

la lluvia en precipitación

el suspiro del que llega en castigo

 

Mira su tronco y dime

si no se parece a un patíbulo si no suena

el aire mellado a milongas

cuando toca sus ramas

 

De ese árbol del ansia que hace aparecer carne

no recojas ni huelas ni confíes

carne mutilada un fruto inmediato en la herida

del hambre que nos obliga a pedir

más pulpa más sal más pólvora más

cáscaras donde nacían los brotes

injertos reyertas rutas confusas de plasma

 

Mira como se surte como concede deseos

con sabor

a pesticida a niño pan de grano muerto

mira atento como cuenta las uñas de los alpinistas

que intentaron llegarle a la suela

a la cima de un olimpo con clave de sangre

 

El árbol del fruto disponible

de la abundancia de la distracción de la bulla

del progreso del mal

de ojo de la salmuera estancada

 

Mira como sus raíces de óxido

te buscan

para obligarte a yacer en su oferta

 

De ese árbol que no es árbol

De esa agua que no es agua

De esa historia que repite

De esa planta que se olvida

del oxígeno y nos deja

medio muertos a los pies

de la única opción viable

de la mejor versión posible

de la cincha

 

No sé quién es ese árbol

pero su sombra no protege de las tormentas