17 de noviembre de 2020

Sueltos

31.

Enseñan a negar nuestro cansancio.
El que descansa es un flojo, no hay peor insulto.
Nos quieren erosionados, por eso

inventemos la siembra, ocupemos el desastre,
traigamos al mundo niños incrédulos
y dejemos que afilen la escapada.

Es tarea de vagos renunciar,
no dar cuerda a la soga.