22 de diciembre de 2016

diminutillos

224.

La ropa cómoda y la realidad compleja
La televisión alta y el altar abierto veinticuatro horas
La palabra podada para ser indiscutible

Jardinería premium para hombres que vegetan

Linces (para #ColectivoDetroit)

No sé si lo que a continuación voy a narrar es cierto o simplemente un delirio mezcla de fanatismo por Alicia y golpe de calor. El caso es que aún tengo los pies en carne viva de caminar por la orilla del mar, de ir pisando rocas y ensanchando los orificios nasales para hartarme de brisa y salitre. Caminé kilómetros antes de llegar a algún sitio en el que detenerme. Pasé las cañas de los pescadores que tintineaban con el viento y engañaban a los legos haciéndoles creer que otro pez había sido ensartado, pasé los chiringuitos que son el equivalente de las sirenas para el buen dominguero. Pasé el ejército de mujeres remangadas que cogían coquinas con sus pies y las guardan en botellas de agua mineral.
La misa será a las doce, mañana, sí, mañana, pobre niño, parecía una salchichita de pollo recocida, y esa cara mordisqueada, y sus rizos llenos de arena, parecía aún un criajo, tan desgarbado, y pegajosos por la sangre. Pobre niño. Marga está destrozada, se culpa, y culpa a su marido, a ese seboso arrogante que parece que en vez de perder un hijo ha perdido una inversión acojonante, como él siempre dice con esa boca carnosa, qué asco. Siempre tan tieso y tan lejos de todos. Pobre Marga. Pues hija no sé, cualquier cosa, después nos la llevaremos a comer a un buen sitio, que su marido se vaya con sus compañeros de trabajo. Pobre niño, aún no saben bien lo que le pasó, hinchado como una boya, pobre… Sí, hija sí, se veía venir.
¿Para qué quieres tantos libros en la playa? ¿No prefieres llevar la tabla? Estás muy blanco, mejor que te dé un poco el sol, te vendrá bien, te descongelará las ideas. Sí, te dejaré a tu aire, dejaré que vayas a esa tienducha que tanto te gusta en el pueblo, con eso me conformo hijo, que pareces un cadáver.
Atravesé todo un mundo de sombrillas, tortillas de patatas y sandías arrebatadas por las moscas y cuando ya no podía más simplemente me dejé caer en la arena y me puse a juguetear con las arañas, a dejar que subieran por mis dedos y se lanzaran al vació aseguradas solo por su fina seda enganchada en mis uñas. En cada dedo una de ellas, como perros que salen a pasear atados por una suave cadena, confundiéndose con los granos de arena. Mascotas improvisadas. De repente una sombra me sobrevuela, me sobresalto y miro al cielo. Encogido veo como un águila enorme me sobrevuela. Levanto las manos y hago aspavientos, orgulloso de mi descubrimiento y de ser el primer plato del menú. Mis arañas salen disparadas hacia el cielo, cometas amarradas a mis falanges, sueltan carrete y luchan por tomar el avión de pico encorvado y mirada atenta. Me quedo embobado dejando que las cosas sucedan. Me deleito con la idea de que en cualquier momento unas garras se cerrarán sobre mis hombros y una voz de cuento infantil me preguntará: «¿A dónde?». «A ver a los linces, por favor», responderé yo.
Bastará con una corona sobria, sí a nombre de la empresa, no, no puedo ir al entierro, ya estuve ayer en el tanatorio, lo invité a demasiados güisquis, su mujer ni siquiera tuvo fuerzas para enfadarse, estaba deshecha, él se sentó a su lado y adoptó su tonalidad de piel, se mimetizaron. No, no vendrá en unos días, ya sé que estamos en periodo de cierre y que es nuestro mejor hombre, pero no vendrá en unos días, joder, no me diga eso, entiendo, entiendo, esto no está pagado, lo volveré a invitar a unas copas la semana que viene y se lo diré, de acuerdo, esta tarde los tendrá sobre su mesa.
Ojalá no hubiera estado tan pesada, él solo quería leer, fue a pasear por mi culpa, enseguida lo perdimos de vista cuando subió la duna y se dirigió hacia el pinar.
De nuevo ando, me duelen las plantas de los pies a rabiar pero ando. Tumbados en la orilla los gatos con pinceles en la punta de sus orejas, dormitan panza arriba calentándose al sol. Hoy es domingo también para ellos. De los pinos invisibles más allá de la duna llega el suspiro de los conejos; sus saltos y burlas, por fin disponen de unas horas de reposo, despreocupados porque la muerte sestea al sol. Pero yo me quedo paralizado mirando a los linces, no se mueven, duermen, están tranquilos. No se inmutan por mi presencia, quiero tumbarme a su lado, panza arriba.
Ya se lo he dicho a los alumnos, ni se han inmutado, no era muy popular, solo Rafael ha levantado la mano y ha preguntado por qué ha pasado, tenía los ojos húmedos, creo que era su único amigo, eran los más callados, siempre andaban juntos, no supe que decirle, quiero hablar primero con los padres, no mujer mentirles tampoco, solo protegerlos o quedarme yo tranquila, ya no lo sé muy bien. Alguno incluso se ha reído por lo bajini, cómo son estos niñatos. Ahora me doy cuenta de lo absurdo del ejercicio que hicimos luego, sí hija, la típica redacción de qué habéis hecho este puente, a ver si varío un poco la programación de clase…
Ahora tengo que regalar sus libros y tengo la sensación de que lo que él era en realidad o lo que podría haber llegado a ser estaba en ellos, apuntado en los márgenes, entre las páginas a las que nunca presté atención. Debí haberlo sabido, soy su madre, se ahogaba, no era como los demás niños, se escondía en estos libros, todo lo ocultaba en estos libros que ahora me apetecería quemar.

***

Esta vez os proponemos un experimento de cohesión y coherencia. Se trata de escribir tres textos breves, que pueden quedar inacabados, y mezclarlos. Uno de ellos como máximo puede no ser vuestro, pero deberá estar bien referenciado. Podéis utilizar una lógica interna para combinar los textos, o no. Podéis dar alguna pista tipográfica al lector para que identifique las piezas por separado, o no. No es un experimento arbitrario: os daréis cuenta al hacer el ejercicio de que la coherencia en un texto es muy importante, y de que a veces perder el control puede ser muy interesante. Los lectores también tienen un reto en esta ocasión.

Inspírate leyendo el ejercicio de Jen en Quiero ser como Maude

Gracias por participar.

¿Se te ha olvidado como hacerlo?

1. Leer el “enunciado” del ejercicio.
2. Interpretar el “enunciado” del ejercicio libremente.
3. Escribir lo que te sugiera.
4. Publícalo en tu espacio.
5. Cuéntanoslo para que podamos enlazarte tanto en los comentarios como por las redes sociales.
6. No olvides usar el hashtag #ColectivoDetroit, y disfrutar la participación al máximo.

Si tenéis alguna duda del funcionamiento del ejercicio, estamos en colectivodetroit@gmail.com

19 de diciembre de 2016

diminutillos

223.


Donde no llega la palabra
Donde el silencio es distancia y potencia
aguardas 
ofreciendo tu cara más bella
una promesa 
desprestigiada que ya nadie percibe

Donde podríamos ser cerca 
de la esencia 
han abierto un lujoso tanatorio 
para velar al muerto equivocado

15 de diciembre de 2016

diminutillos

222.
Tomada de: http://fitero.es/turismo/


Poner distancia
crearla de la nada si es necesario
que tus perseguidores sean la unidad de medida
estoy a mil enemigos tácitos de la libertad

y saber que no puedes vencerlos a todos
que lo mejor es un retiro anticipado una atalaya
desde la que cartografiar
los desapegos que quedan hasta la lumbre 

12 de diciembre de 2016

diminutillos

221.

creí 
que subía
que había cima
creí
en el ascenso
en la respiración sencilla
creí 
que desde arriba
todo sería paisaje y perspectiva
creí 
en esa legendaria atmósfera liviana
pero cuando llegué contemple el fondo lejos
kilómetros y kilómetros por cuadrar hasta la siguiente montaña

8 de diciembre de 2016

diminutillos

220.

Me aferro a lo que la manos construyen
a lo que la oquedad demanda

Me aferro a ese control imposible 
pringado de una realidad que escapa

Me agarro al tacto inventado
de los objetos con alma

5 de diciembre de 2016

diminutillos

219.

No termino de acostumbrarme
a tanta distancia

para no ser herido 
solo el valor que mancha 

No termino de acostumbrarme 
a la insularidad sin puentes

No termino
de ser 
capaz de creer mi personaje

1 de diciembre de 2016

diminutillos

218.

Te lo crees todo

Te limitas
a repetir a mano alzada
una herencia que no compartes
porque nunca fue tuya

No creas nada

21 de noviembre de 2016

10 de noviembre de 2016

diminutillos

216.

ya no busco en el territorio
difuso de lo acostado y lo acatado

ya no busco solo observo
espero
escondido tras otras pieles

la verdad
digna de la vida inevitable que espera

3 de noviembre de 2016

diminutillos




215.

han conseguido que desee todo lo que me limita

la pertenencia sin condiciones
se parece mucho a una esclavitud disimulada

he conseguido andar con estos pies disparados

la sopa boba en calmachicha
que nos muerde la iniciativa

hemos conseguido ir tirando
                                     la vida
calderilla que arrojamos de espaldas a la fuente seca 

hemos conseguido habitar la esperanza vacía 
edificar sobre las buenas intenciones y la suerte 


mientras, otros más muertos, custodian nuestras palabras

31 de octubre de 2016

El yo

el yo detrás del nosotros
siempre activo
un yo artesano
que poco tome del catálogo
de angustias

el yo detrás de objetivos propios
con ojos como balanzas
que no se enquiste
un yo desacostumbrado

el yo detrás del futuro 
seguro de su papel
equipaje de mano preparada

un yo despierto y lúcido
reservorio de epidemias que sanan

un yo para todos los que esperan
sin empuñadura ni retroceso

carente de abismos sin puentes
uno presente en todas las distancias 

27 de octubre de 2016

Rabia

Imagen: Petras Gagilas

Esta rabia
no es más que la sospecha a flote
el eco de mi cadáver satisfecho susurrando:
«te lo dije»

Este suelo siempre sucio
que no puede tapar el ruido
de la confrontación
esta trampa para hombres buenos

Tanta rabia
a todas horas
con la piel girada 

quiero no olvidarme el corazón en el presente

quiero desde el fondo del cielo
que me duela el sueño que compartimos

quiero que esta rabia
no sea el logro que legaré a mi gente

24 de octubre de 2016

diminutillos

214.

Hay un huerto de hambrientos hombres
Retorcidos restos y rescoldos
de lo que fue fuerte y se ha fundido

Hay intentos tuertos y caminos engolados
Demasiado de tanto todo
que vivir se hace de prisa
y darse cuenta se hace añicos

Hay un huerto en cada hambriento
piel ceniza del consumido
terreno ignorado y fértil
posos presentes en todos los destinos

20 de octubre de 2016

Cuestión de interés

No me interesa el olor a tuiter fresco de rosas
sino el real hedor reservado,
esa circularidad cotidiana y ese hastío;
las bombillas que ya no prendes
o la boca llena de alforjas vacías

No me interesan, cazador cazado, 
los jirones entre tus dientes de crédito
sino el miedo al furtivo miedo 
de no ser más que una miseria especular
a la que se le cae el pelo y los sueños

No me interesa la función de los correctos,
esa caverna hiperconectada y bulliciosa;
tu opinión, tu pellejo exclusivo o tus hazañas
                                                                 
Prefiero esperarte,
perseverar en el integro desnudo.
Seguir probando las antiguas nuevas palabras.

16 de octubre de 2016

diminutillos

213.

Si vas a verlo
no veas al que fue
ve a ver al que no ha vivido
ven a ver lo que seré

13 de octubre de 2016

diminutillos

212.

No huyas, me decían
No corras, me decían
No hay escapatoria, me decían

Lo intenté a su manera
y todas callaron escalones
hacia el patíbulo de su asentimiento
Allí pude escucharme el corazón
atacando mi primera verdad:
«lo suyo era la huida»

Utilicé los dientes del animal
y mordí el presente 

Hoy camino con las voces
No huyas, no corras, no hay escapatoria

Sé que mienten

10 de octubre de 2016

Azucarillo



yo que no he leído ni la mitad
del hambre de mis ojos
yo que no he vivido ni la mitad
del deseo de mi pecho
yo que no he latido ni la mitad
del ansia asignada

me disuelvo en todos
y como todos lo intento
me diluyo en el sueño compartido
como el mejor cualquiera
con toda la existencia pendiente
arrastrando la duda
lo intento
pero pocas veces lo consigo

6 de octubre de 2016

diminutillos

211.

Que tus rectas sepan torcer
pero que corran cercanas
Que tus líneas se enderecen
y se miren mientras hablan
Que tus vidas sean plenas
vividas mientras se gastan

3 de octubre de 2016

Ansiedad


Todo por la ansiedad, pero que no se note.
Combustible de nuestros días
que nadie admite beber a morro.

Todo se dirige a la ansiedad,
como si una taimada conspiración
la propagara y se sentara a recoger
nuestras vidas antipersona.

Yo, que la conozco desde la infancia,
que dialogo con sus amenazas,
no me libro de sus servidumbres:
soy uno más de los que se deslizan.

Pero cuando me miro al silencio
veo mis carencias y suspiro.

No, no tiraré la primera piedra
sino es la adecuada,
sino es la que rehaga las ondas de la calma.

29 de septiembre de 2016

diminutillos


210.

Que la vida sea sencilla y sea tuya
no como cuando ponemos nuestros nombres a los libros
no como cuando firmamos créditos
no como cuando soñamos con la maquinaria engrasada

Que sea simple
y pueda mutar
Que sea tuya
y no te cueste ofrecerla

26 de septiembre de 2016

diminutillos

209.

no podía ser de otra forma
pero fue
cuando ya no la esperaba
sucedió
entre los resquicios de la espera
fue
tan distinta
que no supe reconocerla

22 de septiembre de 2016

diminutillos

208.

eres prácticamente imposible
teóricamente improbable
intuitivamente escurridiza

aun así eres

algo menos de lo que necesito
y mucho más de lo que pedí

19 de septiembre de 2016

diminutillos

207.

Quién vendrá a descubrirnos 
a zarandear este ahora 
perdido de costumbres

Quién vendrá a destaparnos 
a ofrecer frío y evidencia
para confirmar la regla

Qué desatendida voz 
llegará desde el margen
a trazar la frontera de lo que fuimos

15 de septiembre de 2016

diminutillos

206.


Por eso digo,
para buscar a dios en la cháchara.
Por eso digo,
para perderme en el palique.
Por eso balbuceo;
para poder vivir ahora
lejos de las esencias,
carente de voluntad,
eludiendo el esfuerzo,
Por eso, para ir tirando
                              por la borda,
repito y repito lo dicho,
construyo oraciones que no rezan.
Palabras encima de palabras.

12 de septiembre de 2016

diminutillos

205.


la enfermedad atenta
encontró la salida
un hogar en todas las cosas
una estancia refrigerada
en la conciencia renca
del grupo de la turba de la masa
crítica
y ni los niños felices
se libran ya del dolor y el ansia
ni los ilusos están exentos
de tener que perseguir virtualidades
nadie escapa del verdugo diluido
en todas las acciones libres


la enfermedad atenta
ya no mata

8 de septiembre de 2016

diminutillos

204.

Ser niño ya no es excusa.
Todos debemos enfermar pronto,
ser vacunas incapaces caminando
una realidad aviesa y disimulada.

5 de septiembre de 2016

Génesis 9:7

«En cuanto a ustedes, tengan hijos y multiplíquense, dispérsense sobre la tierra y domínenla»


Viene bien, de vez en cuando, la indefinición 
de la norma borrosa.
Viene bien poder moldear el límite, 
dibujarlo con el talón en la orilla.
Viene bien no toparse con la libertad precocinada,
tener las manos listas,
la mirada sin amanerar
y el suspiro como el disparo para el velocista.

Viene bien interpretar la realidad 
añadiendo piezas al hombre 
y no despiezando nuestra presencia en la tierra.

Viene bien asumir que la oportunidad 
está detrás de las costumbres que chirrían,
es paciente y es pasiva.
Viene bien saber ser mejor sin ser oportunista. 

1 de septiembre de 2016

diminutillos

203.

Líbrame señor 
de la tiranía del adjetivo vacío.
Que no se me llene la boca 
de calificativos encadenados.
Líbrame de ser nada
señor.
Usted que parece ajeno a esta batalla
del hombre contra su ideal,
permítame la calma, la curiosidad y el mañana;
Líbrame señor
de los espejos trucados
de los afanes especulares
y de las espectaculares promesas
de la tierra encelada.

8 de agosto de 2016

diminutillos

202.

puedes llamar hambre a la costumbre de la boca 
puedes llamar amor a la costumbre del reloj
puedes llamar vida al tiempo acostumbrado

Cualquiera puede ejercer su derecho 
a lo estático
a llegar a la meta que les huye

Cualquiera puede
renunciar
a crear el dolor pensándolo

cualquiera puede ser Cualquiera 
y quedarse estrecho
mirando las horas estáticas de su deseo

4 de agosto de 2016

Cualquier cosa

ganadores a medias que se pavonean
derrotados que acarician la derrota
callados que abrillantan el silencio
mercachifles de la doblez y el delirio

menos vivir libre y mirando a todos
cualquier servidumbre 
menos disponer de lo sencillo
cualquier esclavitud genética
menos dejar espacio a lo bello
cualquier látigo que nos bese
que nos marque que nos señale
como defensores del hábito

menos existir a secas
cualquier húmedo rincón para escondernos

1 de agosto de 2016

Vergüenza desperdiciada


Puede que un día
cuando ya no existas 
mañana mismo
te percates
de tu plumaje colorido
del sonido impersonal de tu voz
de que no sabes nada
de que solo aprendiste 
a asentir con fuerza
hasta abrirte la cabeza
contra la arista amada de lo real
esa que nadie construyó
pero que a todos nos incluye

Puede que un día
te arrepientas de no haber sido
de no haber tenido mensaje que entregar
y notes la pelota en tus morros
y la ansiedad por el premio
y que tuviste siempre mucha hambre

Puede que un día
cuando ya no te queden más
quieras volver al instante
de la perturbación
de la piel apretando el alma
de la duda golpeando
retornar a la encrucijada 
donde pervertiste el valor

Puede que un día
tarde
muy tarde
quieras bien y te marches

O puede que no pase nada
que vuelvas a no estar
que no notes la vergüenza desperdiciada
y la conciencia en su envoltorio

Quizás solo habrá sido una espera
y nunca sepas donde van los incrédulos