19 de diciembre de 2018

diminutillos


281.

Grazna en su rama la debilidad
y todos corren, se tapan la cara.
Se saben concernidos
por la jaula que se queja en su pecho.

12 de diciembre de 2018

La vida útil


Que yo vine al mundo para mirar donde no se mira
para hurgar en el yugo de los grillos
para abrir en canal los pedregales

donde nadie ocurre yo rasco
donde se destila la luz espesa
para ungir la evidencia de la esquirla
para plantar juncos en las falacias

Que yo viene al mundo a mirar para otro lado
lleno de cuerpo y cansado de ojos  
a perseguir el velo arrugado de las nanas
la voz umbría que todo lo acoge

Que yo vine para rebosar y estar yéndome
para alimentar afueras ahora
que vine
ya como ido
hoy como nunca
para terminar 
de remontarme

11 de diciembre de 2018

diminutillos


285.

vengo a por el castigo del último en llegar
del loco
del maricón
de la mamarracha
de la histérica
del triste
del flojo
de la zorra
del que observa
de la que os escupe
del borracho
del pobre
de lo que queda

me ofrezco a ser monstruo
para que asustéis a vuestros necios

5 de diciembre de 2018

28 de noviembre de 2018

Metamorfosis pesadas


Metamorfosis pesadas, huevos fritos. Acercamientos
antes de ser
devorador de huevos
el padre fue niño
antes puchero que croqueta
y antes pringá
y garbanzos sueltos con apio
y crema de verduras
patatas cocidas con mayonesa
que dice que hace humus
y aún da para los perros
una semana resuelta
en la historia del estómago
universal

antes de ser
mariposa fue polilla
antes que oruga gusano
antes que guante fue vaca
o borla blanca en la cuneta
antes de ser
basura fue esperanza
antes pulga que picor
antes yaga que beso

antes de ser esto
fuiste uno capaz de entender
de qué va la película:
a más agua más caldo y menos hambre

21 de noviembre de 2018

Rescate crónico


Refugio,Acercamientos, cueva
frente a todos los dolores
este dolor tan persistente
de ser yo mismo ahora
de haberme perdido de viejo
de no alcanzar el bordillo
de ir hacia la muerte
desfilando y a lo loco
por caminos de hierro
y en silencio como el humo.

frente a todos los dolores
apenas la rebeldía
de este cuerpo en el bosque
que recuerda como huelen
las carencias y las hambres
las pasiones y los llantos
la rugosidad marcial
del buche infantil satisfecho

hasta la próxima catástrofe
me queda
este cuerpo capaz de refugio

14 de noviembre de 2018

diminutillos


279.

La pieza que falta
del puzle
en el pecho
del mundo
agotado

La vida que queda
La resta del tiempo

La falta que trina
La fractura que repta

La vida que choca
La mentira sin vuelo

La clave escanciada
tras años
de miedo al humo
y sus tejados
al cielo
y sus olvidos

La vida, la resta, el aliento, la falta, la brecha
y la saliva
diciendo que no
que esa ausencia venía sin remiendo

7 de noviembre de 2018

diminutillos


278.


Con las veces que me he roto
tengo trozos suficientes
notables añicos
para construir alternativa
igual de imposible
el mismo color de ojos
idénticos miedos atávicos
igual de apoltronado
el mismo temblor de manos
idénticas lenguas labradas
con las veces que me he roto
tengo lecciones de sobra
patrañas a medio digerir
y muy pocas ganas de saber
qué se se salvó y quién sigue aún
la corriente





31 de octubre de 2018

Inventario de daños


los vencidos suelen olvidar
cómo se sueña
la derrota
cómo era el mundo antes de ser de otro

los perdidos suelen creer
en un dios
que camina por su cuerpo
para dejarlos atrás

los humillados
presumen del barro viscoso de sus labios
sellados
carentes de grito

los aparecidos los necios los locos los truncados los amartillados los muchos hombres de escombro que defienden después de su muerte el filo sutil de lo inevitable

miran a otro lado a otro mar a otro siempre a otro
en el fondo
saborean y temen su inexistencia

24 de octubre de 2018

Dónde


en lo que está cerca
en lo que no acota ni dice ni quita ni pone ni juzga ni exprime
en lo que no cacarea ni chirría
en lo que no se apresura si viene el brote del mito
a decirnos
qué somos
en lo que crece tierra y pecho
percusión y mirada de niño alado

donde nadie puede mentir
permanece
en la soledad de la raíz
sin creencia todo cuerpo compartido

es
extraño tener
tus manos dentro de mis manos

17 de octubre de 2018

diminutillos


277.

la realidad no es tan pequeña
no puedes amasarla como cuando niña
aplastabas la miga entre tus palmas
no es tan grande como cuando muerta
mezclabas ciencia y mentira
ni tan ligera como cuando gorrión
sutil picoteabas el asfalto pidiendo
la verdad de todas las ciudades

la realidad no es un traje ni una pose
no es collar ni va atada a ninguna bestia
no es joya ni moneda ni cambia tanto como dicen
no tiene ganas ni sabe que su regazo acoge
a tantos muertos desesperados por tener

su última oportunidad
para ser ciertos
la realidad es

según la luz los ojos los pasos y los caminos
es pan y pausa y lumbre y campo abierto al silencio
territorio que se explora a sí mismo

10 de octubre de 2018

diminutillos


276.

dónde poner la atención
cuándo abrazar
y qué
cómo resistir los días
que

cuando construyes para
protegerte
solo saldrán murallas de tu boca

demasiados días con almenas
demasiadas guardias sin enemigo

3 de octubre de 2018

Toque de almas


Este es un buen lugar para quedarme. Este, los libros. Ya conozco el repiqueteo en mi cabeza: campanas, campanas, campanas acusadoras, dedos que condenan a la rana de la flecha. No lo hagas, no seas, que tipo tan extraño, encorvado visto desde aquí arriba, qué rico este rito en molde; no saltes, gorrión, sin nido, no arrastres las alas y no pidas semillas al asfalto, gracias por las migas, farero. Dónde irá, qué alto estamos, qué bien picoteamos. Irá donde los libros, donde la sombra, a rechistar y debatir con el tañido.
Salto del pretil y amanezco en mi plantón, soñando estepa, que siga el badajo con su abogacía. Me salgo de la pauta primorosa, de la orden del lomo curado, del espanto del muerto por hastío; estoy preparado para este balance de amputaciones, tumores, brotes e incierta luz que perfuma y revuelve el terreno que asoma la pata por debajo de la reja. Todo menos la trinchera tras el uniforme: brazos en cruz y que me coman las campanas

26 de septiembre de 2018

A tirar la basura


Baja al sótano a escuchar
donde las ratas tienen su lenguaje
y busca el conjuro
del primer ser nacido sin poesía

Baja al temor de la noche
al silencio sacerdotal
previo al chispazo que arranca
una verdad a la fiera

Baja para quedarte
a la recolección de las semillas
y ser la carne del fruto más dulce
baja a ser comido por el silencio

19 de septiembre de 2018

Pide recibo


hay que devolver la palabra
a la palabra
la palabra a la raíz
la raíz a la tierra
la tierra al camino

hay que devolver el paso cambiado

al paso hay que decirle
que no se calle
que no vaya si le empujan
que se atreva a la voz
que tenga preparado el salto

hay que devolver la poesía
a ese claro en el bosque de los cuerpos
tan caídos

al paso que vamos hay que decirle
que somos más que un recién remendado

hay que devolver este ingenio
funciona con la única energía que necesito

12 de septiembre de 2018

diminutillos


275.

no llenar nada
seguir buscando la muela del juicio
abra usted el vacío
no le va a doler más que su dolor
no quejarse del horizonte
del mordisco en el empeine de la orilla
del último paso que nos dejó al borde de la sal

no abrir la boca para moler la realidad
desvestirse y desviarse
no tomarse a broma las dosis recomendadas

5 de septiembre de 2018

diminutillos


274.

dices que los olores
te transportan
no te veo
viajando a reacción en un sobaco

olvidar donde escondimos el alimento
para el invierno

ver nevar en agosto

reír si nos duele sin mirar el dolor

cosas dulces sin nombre

temblar cuando se advierte al animal
que suda en nosotros
turismo de redil
línea directa del rebaño a la muerte

29 de agosto de 2018

Trabajitos de mejora en la agenda


soy un hombre de saldo en pecho

que si abro la puerta se cuela
que si ofrezco superficie al carnero
que si vuelvo no vuelas

del dicho queda apenas vara
y chispazo maltrecho

corre que la sala me espera
rellena de la caterva de siesos

con estos restos esta cremallera

este silencio que deja la llaga y el luego

22 de agosto de 2018

Otra vez me he dejado las llaves puestas por dentro


Cierra el grifo.
Cierra el pico, la boca y el buzón.
Cierra la puerta del sótano.
Cierra que se escapa el pathos.
Cierra la herida sin sutura, aproxima los labios.
Cierra la niebla y disimula.
Cierra España y maricón el último.
Cierra la cancela del jardín.
Cierra el mes, el trimestre, el año, el eón, el futuro fiscal.
Cierra el libro y el corazón al galán de la gardenia.
Cierra y que no te saque de quicio la penumbra de agosto.
Cierra el gas que si no vuelas.
Cierra la caja para que encoja el recuerdo.
Cierra el ciclo de búsqueda y renuncia.
Cierra la iglesia si el cepillo babea, lleno eres de gracias.
Cierra el bote de los tontos de rosca.
Cierra el contrato, la ganancia, la picana y el humilladero.
Cierra la despensa que conserva lo que eres.
Cierra por liquidación, por traspaso, por defunción, por sano hartazgo.

Da llamada.
Buenas noches.
¿El cerrajero?
Necesito abrir la tumba de Tutankamón.

15 de agosto de 2018

El acomodador y el hombre en serie


Y sí, salir de la vida. Lo escribo y me da miedo, de la vida decorada, de la que esgrimen los expertos en dentera y lágrima; pero es que ya no veo entre tanto traje enhiesto, entre tanto día impuesto y no encuentro solución salina para este pescado que ya dice papá.
Sí, salir del mundo, y que más quisiera haberme atrevido al huerto singular, al silencio arisco, a la alimaña, a la yesca del afilador, al discurrir lento y que me tengo que sacudir este temblor de rama para decirte que no compartimos ambición y que ni en venta ni en vena, ni encadena ni en racha, quiero ser parte del despiece.
Estoy cumplido, amortizado en mortero primoroso, olor de especia exótica, una rareza eligiendo azote, hecho polvo de aspavientos. Que no puedo con mi sombra ahora que la veo y tomamos cortadillos y nos mojamos en la superficie de ese café de ayer, denso e iridiscente.
Sí, borrarme sin taconeos, que sepas que alguien estuvo en mi cuerpo, pero no estar. Salirme de la turra dualista de los materiales de derribo, del cerebelo hecho mitin, encontrar corzos brincando por mis excepciones y mira ese monte medio hombre, qué pataje, mascando vinagretas y acariciando la orilla.
No moverme de ese entonces, investigar su infección humilde hoy. Puedo ser el engoñipe de mis venas rijosas. Líquido, agua fresca para el cemento desarmado, por fin, cubos y cubos, que este ser de plomo fundido y fondo se nos quema en la sartén donde bailan los debutantes, que se le asfixian los oficinistas y los dedos sobre ventanas a ninguna parte, que se le abre el cielo y lo perdemos a través de sus gestos.
Zambullirme en una duda elemental: cómo se sale de este almizcle, de este olor a muerto en cuarto emperifollado a cal y canto, de esta tienda de sobras que no encajan. Cómo, si uno quiere ser ave de tendedero, cigüeña en desguace, culebra de luz ascendiendo el montículo de la mierda universal.
Sí, ser fuera de entonces el lado sucio del telón, la roña bajo las uñas justificando una ausencia de años, dar voz al grito para saludar al vecino que regresa a su envidia cargado de medias tintas y lengua de ley empedrada.
Sí, unos hombros de mi talla, un cielo con costuras pasadas, las afueras con jardines y sin tanto polvo, el campo mordiéndome los tobillos. Busco el suspiro del que encuentra la postura cómoda en el féretro.

7 de agosto de 2018

diminutillo


273.

enseguida se olvida debajo
del alacrán
el germen de la muela de leche

incubada por la piedra
la hondura de un humor desértico
y camina y tira y afloja y desplome y
hocico huraño en vertedero

mírame y si me tocas
que sea a dentelladas

enseguida ya mañana
rodadura de la roca faldera
se presenta para la caída
oportuna

perdone usted aguijón y cuanto viejo
escombro en unas pocas horas
y qué son estas líneas

enseguida
desde la muerte
uno recuerda cómo se abre el poema

5 de agosto de 2018

Si no invitan a tu niño cojo a la fiesta


pasa que el pastel ha encogido
mojado de mentiras y uñas
sucio de años cascados calderilla
de ver crecer la promesa y la chepa
la alforja de sus permisos empacho
de ofrendas y pieles en depósito

pasa que en los estrictos ritos de acceso
no caben más tarados
pero las escuelas de muescas rebosan
de aspirantes eternos
a bala de limado mordisco y ceguera
selectiva a la alambrada

pasa el acceso estreñido de tanto mármol
invitaciones que se pagan con
llanto rabietas y fosas natales irrenunciables

pasa que deberíamos dejarlos en su torre
iniciar el estado caníbal de las cosas
servir el temblor de sus cuerpos
macerado en vida fácil
desplumarlos
la carne desprendida de cualquier perdón
desmembrarlos
sorber el veneno de sus cabezas de pedrisco
deshuesarlos
que en esta costra comen cientos
darles un auditorio vacío
y negarles la última palabra