22 de agosto de 2020

Una tarde en las carreras

Una tarde en las carreras. Acercamientos
monto en la filosofía muerta de mi tiempo
y clamo por la calma 
se encabrita el caballo
si no sigo su trote
si no rezo su prisa
se encabrita y me invita a conocer
el fondo del asunto
beso el barro y ya no quiero saber qué hay detrás
de tantos héroes qué dice el latido debajo
de tanto asfalto qué se necesita
para ser admitido en la batalla
se encabrita el caballo y yo me ovillo
para esperar a que me pase
por encima el jinete que supo ver el paso
apropiado que permite aferrarse a la crin
de la bestia indomable que da coces
porque es lo que debe hacer
en este hoy un galgo de carreras

19 de agosto de 2020

A la sombra

y también la cicuta
Clara Janés

A la sombra. Acercamientos
el plátano el fresno el álamo 
el sauce el arce el castaño 
la acacia el almez el chopo
el naranjo amargo el pino
la falsa pimienta el tejo
la jacaranda el magnolio
la morera el aligustre
la robinia el tilo el ficus
el castaño el algarrobo
la catalpa el alcornoque
el nogal el roble el olmo
el ciprés la higuera el pino
olivo en su olivar y encina en la dehesa
y también la palmera en el desierto

14 de agosto de 2020

El censor sube al púlpito

Censor, Púlpito. Acercamientos
Vienes aquí a convencer
y fracasas
a ofrecer tu discurso bien envuelto
como si tuvieras algo
en la azotea que fuera
capaz de volar sin brinco
como si tuvieras hambre
de nacer en otro ser
sin cuesta ni manijero
en otro cuerpo sin cuerpo
capaz de no desear
las luces de otra orilla
vienes aquí a convencer
y fracasas
hablas por una boca que no te pertenece
como si fueras a un sitio vacío
como si descubrieras el origen del verbo
y fracasas
no atiendes la lección del quedar corto
no te dejan oír los brindis y las risas
no distingues las palmas del granizo
y fracasas
sin saber que la caída será
y fracasas
aunque hoy podrás dormir

Vienes para tocar
la chispa la paz la tregua
breve de ser atendido
pero ya es otro día y ha pasado el efecto
te nacen las palabras de otros las usurpar
aprietas los labios para que digan
la muralla habitual de sandeces
y llegas a la fractura
al punto exacto donde las entrañas
se convirtieron en hueso
al momento justo del dolor
tomando la palabra que desmonta
la versión oficial
que se ocupa de dar vueltas
de ocultar ese pálpito que dice:
no soy yo ni es mi boca ni es mi gente

Vienes para procurar que no salte
el candado ni el niño
y fracasas

7 de agosto de 2020

Las costuras

Nosotros los hijos
del asfalto queremos poder
reventar
el deseo como una caja fuerte
donde padre guardó el secreto y dejó
migajas sus vicios coraza consejos y polillas:
cuando seas hombre hecho solo por fuera
sabrás a hijo obediente

los idos queremos
reventar
que de nuestros pedazos emerja
la palabra martillo
no futuro ni esperanza ni calumnia
martillo cabeza y rastro
de sangre
reventar queremos

Nosotros los hijos de la renuncia
nos juntamos hasta ser umbral
carne en su punto rama quebrada pieza 
a pieza abriéndonos como los labios 
de la cuneta ante la voz del diente
de león del acebuche del arado que ya no
se puede leer según el método 
de la herencia cuesta abajo

venimos a traer jeroglíficos
a deshacernos ante vuestros ojos
para que piséis la piel curtida que fuimos
la vistáis la honréis la icéis con orgullo 
en vuestros balcones para que recordéis
que hubo un lugar lleno de cuerpos desnudos

Nosotros que casi fuimos capaces
de reventar
os traemos la crónica
de cómo la costumbre perdió su propósito

5 de agosto de 2020

Vivisección para dejar de rumiar

Matadero de Sevilla, Vivisección. Acercamientos

El cuerpo y su misterio. El cuerpo y su boca en la boca de todos. El cuerpo arrancado del cuerpo.

Si hoy poseemos un cuerpo está colgado, en vilo, se zarandea. Se desangra como una canal al final de la cadena de despiece. Cuerpo endurecido y rígido a punto de entrar en el camión que nos lo devuelve, previo pago, limpio de dudas, lleno de convención y deberes, eficiente para que podamos usarlo. Cuerpo troceado, de turismo en los lugares comunes, que atisba la inercia y la deja estar, que levita según una física estricta, siempre lejos de las pezuñas manchadas de tierra. Cuerpo sin ríos de sangre, sin voz, ajetreado, derecho, dispuesto, listo para recibir el mordisco educado para el que fue concebido.

Comunión aséptica, sacramento para nosotros sin nosotros. Algo tira de lo que pudimos ser y nos habla de renuncia, de llamar dolor al dolor.

Si hoy somos un cuerpo que sea uno que despierta, que mira antes de hacer para no acabar de nuevo pendiente, ahorcado, solo capaz de asentir ante los rieles que refulgen. Ser esa conciencia que no construye a la forma de las máquinas, que se ensimisma para abrirse al otro no para adaptarse al corte que más convenga a la realidad. Cuerpo que nace al camino, que regresa al redil para entender su piedad fallida, su promesa de paz a cambio portar el temblor y reproducirlo.

Cuerpo que resucita entre extraños y regresa al establo para arrojar la primera llama.